Dietas depurativas: por qué no tienen sentido y cuál es la alternativa

por | septiembre 16, 2022

Las dietas depurativas o detox no son una buena idea. Suelen contener todos los ingredientes necesarios para convertirse en regímenes milagro y, por esta razón, son contraproducentes y peligrosos para la salud.

Enero es uno de los meses del año en que mayor número de personas deciden iniciar una dieta de adelgazamiento. En los últimos años se ha popularizado también el concepto de hacerlo a través de un régimen depurativo o detox. Sin embargo, los expertos en nutrición advierten de que esto no es una buena idea

En épocas como la Navidad, la ingesta más elevada de lo recomendable de alimentos ricos en grasas, sodio, azúcares simples o alcohol, algo que “todos tenemos muy claro, porque es de sentido común, que no es beneficioso para nuestra salud hepática, renal, cardiovascular y metabólica”, explica Ramón de Cangas, doctor en Biología Molecular y Funcional por la Universidad de Oviedo y dietista-nutricionista por la Universidad de Navarra. Según algunos estudios, indica este experto, en esta época del año que acabamos de finalizar se pueden ganar de media entre 3 y 5 kilos.

Con excesos de este tipo lo que sucede es que forzamos a nuestro organismo a trabajar «más duramente». Como consecuencia de estos excesos y también de que quizás se han ganado algunos kilos de más “muchas personas pueden caer en la tentación de tratar compensarlos mediante las llamadas dietas depurativas”, que prometen limpiar y depurar nuestro organismo tras los excesos.

Sin embargo, De Cangas advierte de que es necesario “tener mucho cuidado ya que estas dietas pueden ser dietas milagro y por tanto contraproducentes y peligrosas para la salud”. Este experto dedica en su libro Come y ponte en forma (Oberon, 2018) un capítulo a este tipo de dietas.

Estos planes o métodos depurativos suelen aconsejar tomar:

  • Solo siropes.
  • Solo zumos.
  • Solo sopas de verduras-hortalizas.
  • Solo frutas.
  • Solo infusiones.
  • Solo batidos.
  • Combinación de los anteriores alimentos y bebidas.

“En este caso, estaríamos hablando de una ingesta muy baja en kilocalorías, de un plan de alimentación totalmente desequilibrado y que, aunque se recomiende seguir uno o pocos días, se aleja mucho de cualquier tipo de recomendación nutricional procedente de sociedades científicas”. La conclusión de De Cangas es que se debe evitar este tipo de dietas.

La alternativa es seguir permanentemente y durante todo el año una dieta equilibrada que incluya:

No pasa nada por algún exceso puntual

La realidad es que si seguimos este tipo de pauta de alimentación a lo largo del año “no pasará nada si en una fecha concreta cometemos excesos: nuestro peso seguirá estable y tampoco supondrá un problema para nuestro organismo”, explica De Cangas.

Un patrón de alimentación que está confirmado como saludable pero del que contrariamente a lo que sería deseable nos estamos alejando es el basado en la dieta mediterránea, dado que se ha demostrado que:

Cómo se desintoxica nuestro cuerpo

Las dietas depurativas que se suelen presentar como una forma de eliminar toxinas son generalmente dietas muy hipocalóricas. “Es cierto que ciertas sustancias para eliminarse precisan de un proceso metabólico, ya que si se acumulan en el organismo pueden producir daños en la salud”. Para eliminarlos nuestro organismo debe procesarlos metabólicamente o transformarlos, es decir, la denominada detoxificación.

Este proceso consiste en varias reacciones enzimáticas en las que se trata de neutralizar, es decir, de metabolizar para solubilizar, estas toxinas y que puedan ser excretadas. ”De una forma muy simple, podríamos decir que para poder eliminarlas lo que se hace es convertir las toxinas liposolubles en metabolitos inactivos hidrosolubles para poder ser excretados fácilmente y evitar que se depositen en el organismo provocando daños”, señala este experto en nutrición.

Nuestro organismo tiene los mecanismos necesarios para desintoxicarse, a través del ciclo de la urea, que es tóxica en concentraciones elevadas, proceso que se desarrolla en el hígado para que sea elimine después a través de los riñones formando parte de la orina.

Si el organismo ya hace adecuadamente en situaciones no patológicas el proceso de depuración “no parece necesario hacer nada más” y seguir dietas depurativas bajísimas en kilocalorías para eliminar toxinas “no tiene sentido”. Puede que ayuden a perder peso en un momento dado pero no de una forma saludable y consistente, al tiempo que no promueven un acercamiento saludable a la alimentación, señala De Cangas. Además, este tipo de pautas pueden conseguir lo contrario de lo que se busca, en el sentido de que pueden generar más sustancias de deshecho, además de provocar una pérdida indeseable de masa muscular.

No confundir con dieta rica en antioxidantes

Otra cosa bien distinta es seguir una dieta rica en antioxidantes, que no es lo mismo que una dieta depurativa, y que se obtiene con una alimentación con alta presencia, sobre todo, de verduras, hortalizas y frutos secos, que lo hace es ayudar a combatir los radicales libres, que sí son nocivos para la salud.

El ayuno intermitente es otra cosa

Tampoco se debe confundir lo que se entiende por una dieta detox con el ayuno intermitente, “que sí es una opción que bien planificada, siempre prescrita y controlada por un profesional sanitario sí puede aportar beneficios pero no para todo el mundo”. De hecho, se considera que este tipo de pautas en personas que puedan presentar riesgo de trastorno de la conducta alimentaria puede resultar contraproducente, según matiza De Cangas.

Pueden derivar en dietas cetogénicas

También es interesante conocer que las dietas consideradas detox pueden acabar siendo cetogénicas, debido a la restricción tan acusada de calorías que suelen conllevar y la práctica eliminación del consumo de hidratos de carbono, con lo que pueden originar metabolitos que se eliminan por la orina, como los cuerpos cetónicos, que son moléculas originadas en el metabolismo de las grasas cuando la ingesta de hidratos de carbono es muy reducida

Las dietas cetogénicas constituyen un patrón que puede presentar beneficio en algunos casos pero “tampoco para todo el mundo y siempre bajo la supervisión de un profesional sanitario porque se trata de un estado metabólico que no es el habitual o común del organismo y que cuando es forzado debe ser de forma muy controlada.

De Cangas subraya que lo más recomendable es “comer de forma saludable habitualmente y si una semana por fiestas, vacaciones etc… me paso más de la cuenta, a la siguiente volver a las pautas saludables de siempre”.

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