Análisis de The Last of Us Parte I: un remake que sí era necesario

por | septiembre 4, 2022

 

Mucho se discutió durante no pocas semanas sobre la necesidad (o no) de un remake de The Last of Us Parte I. Sus detractores emplearon como argumento la existencia de una versión remasterizada lanzada allá en 2014 y el poco tiempo que ha pasado desde que el juego se estrenó. Si nos fijamos en su fecha de lanzamiento original, la obra de Naughty Dog solo lleva 9 años entre nosotros.

En MARCA Gaming hemos tenido la suerte de poder probar el juego y, ciertamente, hemos espantado cualquier tipo de duda. Tanto es así que nuestra conclusión es clara: «este remake sí era necesario». Si bien es cierto que es una afirmación bastante fuerte, los cambios incrustados en esta nueva versión de TLOU nos han convencido. Y mucho. Aunque tiene carencias, como cualquier lanzamiento, el resultado final es más que digno.

Un salto cualitativo en el apartado gráfico

The Last of Us Parte I. PlayStation.
The Last of Us Parte I. PlayStation.

El primer aspecto que debemos tener en cuenta a la hora de valorar si este remake era necesario o no son las cualidades individuales de cada jugador. Para algunos es un lanzamiento indispensable porque, por ejemplo, no lo pudieron probar en su momento. Así habrá muchos y es por esto, entre otras cosas, que sí lo consideramos necesario.

Dicho esto, quienes lo pudimos jugar a través de su versión original, la remasterización y el remake, somos capaces de percibir un salto cualitativo muy grande. Sobre todo en el apartado gráfico. Se nota que Naughty Dog ha hecho los deberes, ya que la calidad de las texturas, el acabado gráfico, así como el juego de luces y sombras, es netamente superior a sus versiones anteriores.

Esto lo vemos, sobre todo, en la fisionomía y expresividad de los personajes. Uno de los puntos en donde más hemos notado el salto generacional ha sido en el diseño de los personajes, ya sea mediante los protagonistas o a través de los personajes. Sin más, sus movimientos son más naturales, la respuesta es más orgánica. En líneas generales, se ven mucho mejor.

The Last of Us Parte I. PlayStation.
The Last of Us Parte I. PlayStation.

Este salto, no obstante, no se detecta tanto en la estructura de los edificios, las calles, las puertas, etc. Si bien es cierto que una mejoría muy notable, no todo tiene un acabado tan sobresaliente. Esto genera cierto contraste entre personajes y escenarios, sobre todo a plena luz del día. Aun con esas, sí que se nota una mejoría en la calidad de las texturas a nivel general.

Siendo parco en palabras, The Last of us Parte I aprovecha bien las bondades técnicas de PS5 en muchos sentidos, pero se queda un poquito atrás en otros tantos. El resultado general es notable y, en general, a nosotros nos ha sorprendido de manera muy grata. Y por cierto, los vídeos y tráileres no le hacen justicia.

Un clásico muy joven

The Last of Us Parte I. PlayStation.
The Last of Us Parte I. PlayStation.

Cambiando de tema, toca hablar de la jugabilidad. The Last of Us Parte I sigue siendo, sin más, aquel gran juego que nos sorprendió a todos en 2013. Como juego de acción y aventura sigue funcionando a las mil maravillas. Aparte, gracias a las mejoras en la iluminación y la expresividad de sus personajes, el componente de supervivencia y terror (aunque este último no sea, ni mucho menos, el apartado en el que más destaque) también han ganado varios puntos.

Sea como fuere, lo que nos sigue encantando es la gran capacidad que tiene para crear el caos más absoluto para luego responder con la paz y la magia que se respira entre Ellie y Joel. La carga dramática de todas y cada una de sus grandes escenas ha ganado mucho peso. No podemos decir lo mismo de la jugabilidad, aunque también ha mejorado.

The Last of Us Parte I ha incrustado diversas mejoras en el juego. La mayoría de ellas proceden de su segunda entrega, destacando las variantes en los modos de dificultad (el modo permadeath, es decir, muerte permanente es un desafío diseñado especialmente para los más hardcore), la mesa de armas de TLOU2, etc. Estos nuevos detalles le dan un aire ligeramente renovado, pero se queda un poquito corto.

The Last of Us Parte I. PlayStation.
The Last of Us Parte I. PlayStation.

No me malentendáis. El juego sigue siendo brillante en el apartado jugable, pero tal vez habría cabido esperar un mayor énfasis en las capacidades del DualSense. Estas han sido muy bien aprovechadas para brindarle un nuevo nivel a la accesibilidad, pero no nos han dejado sentir un gameplay especialmente renovado.

Esto no significa que el juego sea aburrido. Más bien todo lo contrario. Las mejoras incrustadas, así como la historia de Left Behind, son motivos más que suficientes para rejugar al que podría ser uno de los mejores juegos de la anterior generación.

La accesibilidad como nueva norma

The Last of Us Parte I. PlayStation.
The Last of Us Parte I. PlayStation.

Donde más ha destacado The Last of Us I, aparte de en las mejoras gráficas, es en la accesibilidad. Sin más, el trabajo de Naughty Dog en ese sentido ha sido brillante. Esto ya lo vimos en la segunda entrega, pero sigue siendo un aspecto que debemos valorar positivamente. A fin de cuentas, el estudio ha hecho pleno uso de las funciones hápticas de los DualSense para mejorar la experiencia para los jugadores con dificultades visuales o auditivas.

Y es que, en ese sentido, Naughty brilla con luz propia. Este tipo de movimientos son los que nos hacen esbozar una sonrisita al saber que las cosas se están haciendo bien. Y en general, este es el resultado que genera TLOU Parte 1.

Un remake que sí merece la pena, pero…

A modo de conclusión, podemos decir que el remake de The Last of Us Parte I sí que merece la pena, pero hay que tener en cuenta todas las circunstancias. Sigue siendo una experiencia de juego sobresaliente y uno de los títulos más destacados del catálogo de PlayStation. Por méritos propios, TLOU es historia de los videojuegos. Esto es algo que relanza su valor, sobre todo para los jugadores que nunca han tenido la oportunidad de probarlo. Para ellos, esta es una experiencia cuasi obligatoria. Para el resto de jugadores, depende de sus condiciones individuales.

Indudablemente, el remake es mejor que el remaster o la versión original. Los gráficos son mejores, los controles se sienten algo más pulidos, la carga dramática gana mucho peso gracias a las mejoras en la expresividad, el audio gana muchos puntos gracias al concepto de 3D, hay novedades relacionadas con TLOU 2… Todo eso son puntos que suman y hacen que la experiencia sea, en general, mucho más entera.

Sabiendo todo esto, podemos afirmar que el remake es, sin duda, mejor y necesario. Ahora bien, en ciertos fragmentos nos damos cuenta de que echamos en falta un poquito más de carne en el asador. La palabra «remake» tiene un impacto muy potente y, cuando lo escuchamos, esperamos un cambio absoluto. Este no es el caso. TLOU mejora muchos apartados y ofrece un gran resultado, pero no termina de alcanzar el sumun.

En conclusión, The Last of Us Parte I es un juego sobresaliente y un remake notable que nos deja reabrir el baúl de los recuerdos para experimentar, una vez más, de la experiencia. La historia de Joel y Ellie sigue siendo brillante

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